¿Son los pechos una expresión?
Espero que ya partamos de la base de que la feminidad y la masculinidad son un constructo; un constructo potente, penetrante, visible e invisible, y definitorio en nuestras vidas.
La expresión de la feminidad toma una forma y un cuerpo concretos según el contexto. Desde la Europa actual, tener pechos sí hace que la sociedad y tú misme, como consecuencia de la influencia social, estéis más encajonades dentro de la feminidad. Por tanto, diría que tener o no pechos no tiene por qué definir tu feminidad construida, pero definitivamente la condiciona.
Cuando tenía pechos, la feminidad que significaban, de alguna forma, se transformaba automáticamente en incomodidad. Esto convivía con una aceptación de mi expresión normativamente femenina y con no tener ganas de renunciar a ella. Aun así, a los pechos les han puesto género. Lo notaba si me quería ver o sentir más masculina y los pechos me lo impedían, o más bien mi interpretación de ellos. Sumándole estrés, ansiedad e incomodidad con el cuerpo…
Ahora, después de quitármelos, cuando me visto más masculina me siento tranquila y puedo añadirle la feminidad que yo quiera y sienta, la que yo decida expresar. De alguna forma, me he sentido más "masculina" que antes de base, pero más libre para habitar la feminidad de la forma que yo necesitaba hacerlo, sin pechos.
Las personas cis son las primeras que hacen uso de la reafirmación de género, siguiendo los estándares mediante operaciones o intervenciones, o no. Pero las personas trans no solo usamos la reafirmación de género —aunque yo no sea muy fan de usar estos términos—, sino que ponemos encima de la mesa el cuestionamiento de lo que son la masculinidad y la feminidad. Ponemos en cuestión una de las bases que reproducen el propio sistema capitalista y patriarcal. Exponemos el derecho a construir(nos) sin seguir necesariamente todos los mandatos, de forma moldeable y variable. Aunque haya una parte que no acabes pudiendo deconstruir, cuando sí lo haces, de repente puedes decidir qué hacer con ello.
Por tanto, claro que se puede ser súper femenina sin pechos. Claro que se puede ser una mujer cis sin pechos o con una reducción, sin que el motivo sea estrictamente de salud física. Claro que puedes habitar tu expresión de la forma que más cómode te haga sentir. Desde la vivencia trans, te tiendo la mano a cuestionarte y permitirte, a que, siendo cis, te unas a la lucha trans, que también es tu lucha, y que aprendas y te beneficies de ella.
La presión sexual ha tenido todo que ver con la relación con mi cuerpo. Cuando me empezaron a crecer los pechos, la incomodidad con mi cuerpo, más allá del TCA, crecía con ellos. Empecé a encorbar la espalda sin saber por qué. Unos años más tarde, tenía sensaciones raras cuando me ponía algunas prendas de ropa, sin poder saber, ni entonces ni ahora, de forma clara de dónde me venían. Tenía una inconformidad tan grande con mi cuerpo, con todo él, con su peso, sus formas; un odio tan grande hacia mí, que no podía separar mis pechos. Todo era confuso.
Sentía que, en mi sexualidad, solo disfrutaban de mis pechos les demás, y que era algo que me "sumaba puntos" físicamente, pero que no me pertenecía. Cuando tenía unos 17 años, mi hermano trans me hacía de guía invisible en el camino de la deconstrucción. Y, casi sin saber cómo, seguí explorando mi masculinidad de diferentes formas. Me había rapado un par de años antes, empezando también a experimentar con otras prendas de ropa. Lo hice de una forma un poco similar a la que iba haciendo todos los cambios, y bastante común en mí: probando sin saber muy bien qué había al otro lado, intuyendo que podría ser una buena idea, pero sin tenerlo del todo claro. La inconformidad me empujaba al precipicio y, al otro lado, solo he encontrado lo que necesitaba en cada momento, aunque fuera difícil de transitar.
Me acabé quitando los pechos con 23 años, escogiendo una mastectomía bilateral sin pezones. Mucha gente me pregunta por qué sin ellos. Hace un par de años conocí a un amigo mío con un torso precioso; fue la primera persona que conocí con una mastectomía sin pezones. Me pareció hermoso y su cuerpo me representaba. Con el tiempo lo fui viendo claro al plantearme cómo querría yo mi mastectomía. No lo había visto antes, pero era bonito. No pretendía ser, no pretendía encajar; solo era. No tenía mucha sensibilidad antes de la operación, así que para mí no era un impedimento. Mi erotismo al relacionarme con les demás ha cambiado y se ha ampliado, no se ha limitado.
Tenía mucho miedo a arrepentirme. Veía personas trans por internet que se operaban y lo tenían muy claro. Conocía personas trans con un camino más binario y más claro respecto a sus pechos. Y es que el mundo te cuestiona tanto, que lo único que nos permitimos mostrar es firmeza, porque si muestras duda, elles dudan más de ti. Al menos, yo te digo que la duda es normal y el miedo, saludable. No tienes que esperar a que las dudas y el miedo se vayan para tomar ciertas decisiones, porque entonces puede que no las tomes nunca. A mí me ayudaba conectarme con lo que sentía, parar de racionalizar durante un momento, y ahí siempre estaba más cerca de la respuesta, de mi verdad, aunque después necesitara también el resto de procesos mentales.
Desde que me operé, ha bajado mi malestar y mi guardia frente al mundo y, aunque no se me han solucionado todos mis problemas, ni era esa la intención, sí puedo asegurar que me siento más yo, más libre y más cerca del bienestar.
Si te apetece, comparte tu experiencia o dudas en los comentarios para podernos acompañar.
Pau Segarra




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